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Diabetes y ojos: la retinopatía diabética, de los primeros signos a los tratamientos

Puede avanzar durante años sin dar síntomas y en Europa afecta a una de cada cuatro personas con diabetes. Qué es la retinopatía diabética, por qué importan las revisiones y qué dicen los estudios sobre los tratamientos.

Por la redacciónActualizado el 11 min de lectura10 estudios y fuentes citadosTexto generado con IA
Ilustración En el fondo del ojo, los primeros signos de la retinopatía diabética: pequeñas hemorragias, exudados amarillos y manchas claras. Mientras tanto la vista sigue nítida: por eso la retina se revisa a intervalos regulares.

Se puede tener una retinopatía diabética y seguir leyendo el periódico, conduciendo y reconociendo las caras sin esfuerzo. Es su lado más insidioso: en las primeras fases faltan los síntomas, y el daño en los pequeños vasos de la retina puede avanzar en silencio hasta los estadios más graves4.

Y sin embargo es una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes. Una revisión sistemática europea, que reunió 35 estudios sobre personas con diabetes seguidas en atención primaria, estimó que el 25,7 % tiene alguna forma de retinopatía1. En el mundo, según un metaanálisis de 59 estudios de población, las personas con retinopatía diabética eran unos 103 millones en 2020 y podrían llegar a 160 millones en 20452.

En resumen

  • La retinopatía diabética es un daño en los pequeños vasos de la retina ligado a la diabetes; en Europa afecta a una de cada cuatro personas con diabetes1.
  • En las primeras fases suele no dar síntomas: por eso se busca con revisiones periódicas de la retina, incluso cuando se ve bien4.
  • Las formas que amenazan la visión son el edema macular y la retinopatía proliferativa3.
  • Los ensayos aleatorizados muestran que mantener bajo control la glucemia y la tensión arterial reduce el riesgo de que la retinopatía aparezca o empeore6,7.
  • Cuando la visión está en riesgo, los tratamientos de referencia son el láser para la forma proliferativa y las inyecciones de fármacos anti-VEGF para el edema macular3,10.
En este artículo
  1. Qué es la retinopatía diabética
  2. Qué extensión tiene, en Europa y en el mundo
  3. Retinopatía diabética: los síntomas, cuando los hay
  4. Por qué importan las revisiones aunque se vea bien
  5. Glucemia y tensión: qué han mostrado los estudios
  6. Los tratamientos cuando la visión está en riesgo
  7. Preguntas frecuentes
  8. Fuentes

Qué es la retinopatía diabética

La retina, la fina capa de tejido del fondo del ojo que transforma la luz en señales para el cerebro, se nutre de una densa red de vasos diminutos. La glucemia alta, durante años, los daña; y las revisiones recuerdan que también sufren las células nerviosas de la retina, no solo los vasos3.

En la fase inicial, no proliferativa, las alteraciones se ven en el examen del fondo de ojo, pero normalmente no molestan. Las formas que amenazan la visión son dos: la retinopatía proliferativa, en la que crecen vasos nuevos y anómalos, y el edema macular, en el que el líquido se acumula en la mácula, la pequeña zona central de la retina que sirve para leer y reconocer las caras3.

El riesgo aumenta con los años de diabetes, con la glucemia alta y con la tensión alta3. En la revisión europea la retinopatía afectaba al 54,4 % de las personas con diabetes de tipo 1 y al 25,0 % de las de tipo 21.

Qué extensión tiene, en Europa y en el mundo

El metaanálisis mundial de 2021 estimó que alrededor del 22 % de las personas con diabetes tiene retinopatía y el 6 % una forma que amenaza la visión: 28,5 millones de personas en 2020, que podrían rozar los 45 millones en 20452.

En Europa el edema macular estaba presente en el 3,7 % de las personas con diabetes, y cada año casi 5 de cada 100 personas con diabetes de tipo 2 desarrollaban una retinopatía que antes no tenían. Los autores estiman que las personas con una enfermedad ocular relacionada con la diabetes pasarán de 6,4 a 8,6 millones de aquí a 2050, y que alrededor del 30 % necesitará revisiones frecuentes o tratamiento1.

Retinopatía diabética: los síntomas, cuando los hay

La progresión suele ser asintomática hasta los estadios avanzados4. Cuando llegan las molestias, las más típicas son la visión borrosa y las imágenes más oscuras o deformadas, a veces de forma distinta entre un ojo y otro; además, el edema macular puede aparecer en cualquier fase de la enfermedad5. Sentirse bien, por tanto, no basta: las fases en las que se puede intervenir con más margen solo se ven mirando la retina.

Por qué importan las revisiones aunque se vea bien

La herramienta principal es el cribado: fotografías del fondo del ojo, repetidas en el tiempo, que permiten reconocer los signos de la enfermedad antes de que afecten a la visión. Las revisiones lo señalan, junto con el control de la glucemia y de la tensión, como una de las bases para evitar la ceguera por diabetes3. Algunos programas están evaluando también la inteligencia artificial para leer las fotografías de la retina.

¿Con qué frecuencia? La respuesta tradicional es una vez al año, pero no a todo el mundo le hace falta el mismo ritmo.

El estudio

ISDR: revisiones a medida según el riesgo

En un ensayo aleatorizado realizado en un programa de cribado inglés, 4.534 personas con diabetes de 12 años en adelante fueron asignadas a la revisión anual o a un intervalo personalizado: 6, 12 o 24 meses para quienes tenían un riesgo alto, medio o bajo, calculado en cada visita. La participación en la revisión siguiente fue similar (83,6 % frente a 84,7 %), y las retinopatías con riesgo para la visión encontradas fueron 1,4 de cada 100 con el intervalo personalizado y 1,7 de cada 100 con el anual. Las citas necesarias fueron un 43,2 % menos. El principal límite es la duración: dos años, para una enfermedad que evoluciona en tiempos largos, y los autores piden seguir vigilando los resultados9.

Glucemia y tensión: qué han mostrado los estudios

Sobre la glucemia, la prueba más conocida procede de un estudio histórico. El Diabetes Control and Complications Trial siguió durante 6,5 años de media a 1.441 personas con diabetes de tipo 1, asignadas al azar a un tratamiento intensivo, con el objetivo de mantener la glucemia cerca de los valores normales, o al tratamiento convencional de la época. En quienes no tenían retinopatía, el tratamiento intensivo redujo un 76 % el riesgo de desarrollarla; en quienes ya la tenían en forma leve, frenó su progresión un 54 %. Son reducciones del riesgo relativo, es decir, en proporción al riesgo de partida. El precio fue un riesgo de dos a tres veces mayor de hipoglucemias graves6.

La tensión arterial también cuenta. En el estudio británico UKPDS 38, 1.148 personas con diabetes de tipo 2 y tensión alta fueron seguidas durante una mediana de 8,4 años: quienes estaban asignados a un control más estricto tenían de media 144/82 mmHg, frente a 154/87 del otro grupo. Tras nueve años, con el control más estricto el riesgo de que la retinopatía empeorara dos escalones en la escala de gravedad era un 34 % menor, y el de perder tres líneas en la tabla de agudeza visual un 47 % menor, en términos relativos7.

Una revisión Cochrane de 2023, que reunió 29 ensayos aleatorizados, ofrece un cuadro más matizado. Bajar la tensión de forma más intensa redujo alrededor de un 18 %, en términos relativos, la aparición de una retinopatía a lo largo de cinco años, con pruebas de certeza moderada; en cambio, no frenó de forma clara la retinopatía ya presente, y el beneficio afectaba sobre todo a las personas con diabetes de tipo 2 y tensión alta8. De la relación entre tensión y retina hablamos también en el artículo sobre la retinopatía hipertensiva.

Los tratamientos cuando la visión está en riesgo

El láser previene la pérdida grave de visión en los ojos con retinopatía proliferativa; las inyecciones en el ojo de fármacos anti-VEGF, que bloquean un factor de crecimiento de los vasos, están indicadas para el edema macular que hace bajar la visión3.

Una revisión Cochrane de 2023 comparó entre sí los fármacos anti-VEGF para el edema macular en 23 estudios con 3.513 personas. A los dos años no surgieron diferencias claras en la visión entre los principios activos comparados; al año algunos mostraron una pequeña ventaja, que sin embargo podría no tener importancia práctica. Trece estudios de 23 estaban financiados por la industria10. Cómo funcionan estas inyecciones lo contamos en el artículo dedicado a la degeneración macular. Qué tratamiento elegir, y cuándo, se decide con el oftalmólogo.

Cuándo comentarlo con el oftalmólogo

  • Si tienes diabetes y no recuerdas cuándo te hiciste la última revisión de la retina: habla con tu médico de cabecera o con el especialista en diabetes para saber cómo funciona el cribado donde vives3.
  • Si la visión se nubla, si las líneas rectas parecen torcidas o las imágenes más oscuras, incluso con un solo ojo5.
  • Si estás pensando en un embarazo o ya lo estás viviendo: es un periodo que conviene preparar también con el oftalmólogo, como contamos en el artículo sobre la visión en el embarazo.
  • De inmediato, el mismo día: una pérdida repentina de visión, o la aparición repentina de sombras, manchas oscuras o un velo. Si es grave, llama al 112; encontrarás las demás señales en la página sobre las urgencias.

Preguntas frecuentes

¿La retinopatía diabética da síntomas al principio?

Normalmente no: suele progresar sin síntomas hasta los estadios avanzados4. Cuando aparecen, los más típicos son la visión borrosa y las imágenes oscuras o deformadas5.

¿Cada cuánto hay que revisar la retina con diabetes?

Depende del riesgo de cada persona y de cómo esté organizado el cribado donde vives. En un gran estudio inglés, intervalos de 6, 12 o 24 meses fijados según el riesgo funcionaron tanto como la revisión anual, con menos citas9. El intervalo lo decide quien te sigue.

¿Con la glucemia bajo control la retina está a salvo?

El riesgo se reduce mucho, pero no desaparece: en el estudio DCCT el tratamiento intensivo lo redujo un 76 %6. También cuentan los años de diabetes y la tensión3,7, por lo que las revisiones siguen siendo necesarias.

¿La retinopatía diabética se puede curar?

Para las fases que amenazan la visión existen el láser, en la forma proliferativa, y las inyecciones de anti-VEGF, en el edema macular con bajada de la visión3,10. Su objetivo es sobre todo conservar la visión: por eso importa reconocer la enfermedad pronto.

La retinopatía diabética es una enfermedad que se ve antes de sentirla, siempre que alguien mire la retina. Los estudios de los últimos treinta años dicen que la glucemia y la tensión bajo control reducen su riesgo6,7, que las revisiones pueden calibrarse según el riesgo de cada persona9 y que, cuando hace falta, existen tratamientos3,10.

Fuentes

  1. Li JQ, Welchowski T, Schmid M, Letow J, Wolpers C, Pascual-Camps I, et al. Prevalence, incidence and future projection of diabetic eye disease in Europe: a systematic review and meta-analysis. Eur J Epidemiol. 2020;35(1):11-23. doi:10.1007/s10654-019-00560-z · PubMed 31515657
  2. Teo ZL, Tham YC, Yu M, Chee ML, Rim TH, Cheung N, et al. Global Prevalence of Diabetic Retinopathy and Projection of Burden through 2045: Systematic Review and Meta-analysis. Ophthalmology. 2021;128(11):1580-1591. doi:10.1016/j.ophtha.2021.04.027 · PubMed 33940045
  3. Wong TY, Cheung CM, Larsen M, Sharma S, Simó R. Diabetic retinopathy. Nat Rev Dis Primers. 2016;2:16012. doi:10.1038/nrdp.2016.12 · PubMed 27159554
  4. Farahat Z, Zrira N, Souissi N, Bennani Y, Bencherif S, Benamar S, et al. Diabetic retinopathy screening through artificial intelligence algorithms: A systematic review. Surv Ophthalmol. 2024;69(5):707-721. doi:10.1016/j.survophthal.2024.05.008 · PubMed 38885761
  5. Pushparani DS, Varalakshmi J, Roobini K, Hamshapriya P, Livitha A. Diabetic Retinopathy-A Review. Curr Diabetes Rev. 2025;21(7):43-55. doi:10.2174/0115733998296228240521151050 · PubMed 38831577
  6. Diabetes Control and Complications Trial Research Group, Nathan DM, Genuth S, Lachin J, Cleary P, Crofford O, et al. The effect of intensive treatment of diabetes on the development and progression of long-term complications in insulin-dependent diabetes mellitus. N Engl J Med. 1993;329(14):977-86. doi:10.1056/NEJM199309303291401 · PubMed 8366922
  7. UK Prospective Diabetes Study Group. Tight blood pressure control and risk of macrovascular and microvascular complications in type 2 diabetes: UKPDS 38. UK Prospective Diabetes Study Group. BMJ. 1998;317(7160):703-13. PubMed 9732337 · PMC
  8. Do DV, Han G, Abariga SA, Sleilati G, Vedula SS, Hawkins BS. Blood pressure control for diabetic retinopathy. Cochrane Database Syst Rev. 2023;3(3):CD006127. doi:10.1002/14651858.CD006127.pub3 · PubMed 36975019 · PMC
  9. Broadbent DM, Wang A, Cheyne CP, James M, Lathe J, Stratton IM, et al. Safety and cost-effectiveness of individualised screening for diabetic retinopathy: the ISDR open-label, equivalence RCT. Diabetologia. 2021;64(1):56-69. doi:10.1007/s00125-020-05313-2 · PubMed 33146763 · PMC
  10. Virgili G, Curran K, Lucenteforte E, Peto T, Parravano M. Anti-vascular endothelial growth factor for diabetic macular oedema: a network meta-analysis. Cochrane Database Syst Rev. 2023;2023(6):CD007419. doi:10.1002/14651858.CD007419.pub7 · PubMed 38275741 · PMC

Los títulos de los estudios están en el idioma original de publicación. Los números de referencia del texto remiten a estas fuentes; los datos de las citas proceden de PubMed (National Library of Medicine).

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