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Glaucoma: qué evitar de verdad y qué es solo un temor

El café de la mañana, el gimnasio, la postura cabeza abajo del yoga, la cortisona, los ronquidos: qué dicen los estudios sobre los hábitos que cambian la presión del ojo y qué miedos no encuentran confirmación.

Por la redacciónActualizado el 10 min de lectura10 estudios y fuentes citadosTexto generado con IA
Ilustración Alrededor del ojo, temores y riesgos: en conjunto, el café y el ejercicio aeróbico no resultan un riesgo de glaucoma; las posturas cabeza abajo pueden subir la presión intraocular; los corticoides durante mucho tiempo son el riesgo mejor documentado.

Después del diagnóstico, las preguntas sobre el glaucoma se vuelven prácticas. ¿Puedo seguir tomando café? ¿Y el gimnasio, la carrera, la clase de yoga con las piernas en alto? ¿La crema de cortisona que ha recetado el dermatólogo es un problema? Alrededor de quien tiene glaucoma, además, florecen los consejos no pedidos, y la lista de lo que hay que evitar se alarga.

Los estudios permiten poner un poco de orden, con una premisa importante. Para casi todos estos hábitos disponemos de estudios observacionales, que muestran asociaciones pero no demuestran una causa, o de experimentos que miden la presión del ojo durante pocos minutos. Faltan ensayos que sigan durante años la evolución de la enfermedad. Lo que sigue, por tanto, es el panorama de hoy, con sus límites.

En resumen

  • En un gran estudio británico el café, en conjunto, no resultó asociado al glaucoma; solo apareció una asociación en quienes tienen una fuerte predisposición genética a una presión alta1.
  • El ejercicio aeróbico baja la presión del ojo a corto plazo; los esfuerzos isométricos y las posturas cabeza abajo pueden subirla3,4,5.
  • Los corticoides son la causa principal del glaucoma de ángulo abierto provocado por fármacos, sobre todo con el uso prolongado6,7.
  • La apnea del sueño está asociada al glaucoma, pero las pruebas proceden de estudios observacionales8.
  • Lo que tiene las pruebas más sólidas sigue siendo el tratamiento que baja la presión del ojo10.
En este artículo
  1. Glaucoma, qué evitar: el punto de partida
  2. Café y té: el temor más extendido
  3. Deporte y actividad física
  4. Yoga y posturas cabeza abajo
  5. Cortisona: el riesgo que sí existe
  6. Apnea del sueño y descanso
  7. Tabaco y otros temores
  8. Preguntas frecuentes
  9. Fuentes

Glaucoma, qué evitar: el punto de partida

El glaucoma daña lentamente el nervio óptico, y el principal factor de riesgo es una presión intraocular elevada7. Bajarla con colirios, láser o cirugía es el tratamiento con las pruebas más sólidas: según una revisión en The Lancet, el empeoramiento suele detenerse con una reducción del 30–50 % respecto al valor de partida10. Hablamos de ello en el artículo sobre colirios, láser y cirugía.

Los hábitos cotidianos se mueven en otra escala: desplazan la presión poco, por poco tiempo, o tienen un vínculo todavía incierto con la enfermedad. No son irrelevantes, pero hay que ponerlos en su justa proporción.

Café y té: el temor más extendido

El estudio

Cafeína y glaucoma en el UK Biobank

Un grupo de investigadores analizó los datos de 121.374 adultos británicos de entre 39 y 73 años, comparando cuánta cafeína consumían con la presión del ojo, y de unas 200.000 personas, 9.286 de ellas con glaucoma, para la enfermedad. En conjunto, quienes consumían más cafeína tenían una presión apenas más baja, de 0,1 mmHg, y ninguna asociación con el glaucoma. El panorama cambiaba en el cuarto de participantes con la predisposición genética más fuerte a una presión alta: ahí los consumos más elevados se acompañaban de una presión más alta de 0,35 mmHg y de una frecuencia de glaucoma 3,9 veces mayor que en quienes tenían el riesgo genético más bajo y no consumían cafeína. Es un estudio transversal, que fotografía un momento y no demuestra una causa; un análisis genético suplementario no confirmó un efecto directo del café sobre la presión1.

Una revisión sobre la alimentación en el glaucoma había llegado a una conclusión parecida: un consumo elevado de cafeína parece subir la presión de forma transitoria, un efecto probablemente despreciable para quien no tiene la enfermedad pero que hay que tener en cuenta en quien la tiene2. En resumen, el café no resulta un factor de riesgo para la población general; para quien ya tiene glaucoma, las cantidades son un tema que abordar con el oftalmólogo.

Deporte y actividad física

Aquí las noticias son en gran parte buenas. Un metaanálisis de 10 estudios encontró que una sesión de ejercicio aeróbico baja la presión del ojo justo después del esfuerzo, con un efecto casi doble en las personas sedentarias respecto a las ya activas. Los estudios, sin embargo, eran muy distintos entre sí en el protocolo y en el modo de medir3.

Distinto es el caso de los esfuerzos isométricos, aquellos en los que el músculo permanece contraído sin que el cuerpo se mueva. Un metaanálisis de 13 estudios con 268 adultos sanos encontró que un esfuerzo isométrico de las piernas, de una duración de entre uno y seis minutos, sube la presión del ojo; los autores sugieren cautela a quien tiene glaucoma o está en alto riesgo4. También aquí los estudios eran heterogéneos y medían efectos inmediatos, no daños a lo largo del tiempo.

Una revisión alemana sobre deporte y glaucoma concluye que, en el glaucoma ya diagnosticado, una actividad aeróbica moderada es probablemente útil, mientras que los entrenamientos de fuerza de alta intensidad pueden subir la presión5. El mismo autor recuerda un riesgo distinto: en los juegos con pelota, un golpe en el ojo puede dañar el ángulo por el que sale el líquido interno y provocar un glaucoma secundario5. Hablamos de ello en el artículo sobre deporte y ojos.

Yoga y posturas cabeza abajo

Las posturas invertidas, como la vertical sobre la cabeza, pueden subir la presión del ojo5. En algunos casos descritos en la literatura se han notificado empeoramientos del campo visual y ataques agudos en personas con ángulos estrechos5. Se trata, sin embargo, de casos aislados, no de estudios con grupos de personas: no sabemos cuánto cuenta, a largo plazo, una presión que sube durante unos minutos. Es un tema que hay que hablar con el oftalmólogo, sobre todo si el glaucoma es avanzado.

Cortisona: el riesgo que sí existe

Entre los temores de este artículo, es el que tiene las bases más sólidas. Los corticoides son fármacos antiinflamatorios valiosos, pero su uso prolongado puede subir la presión del ojo hasta provocar un glaucoma, tanto en el adulto como en el niño; el riesgo depende del tipo de corticoide, de la vía por la que se da, de la dosis y de la duración6. Una revisión sobre los glaucomas por fármacos señala precisamente los glucocorticoides como la causa principal de las formas de ángulo abierto provocadas por medicamentos7.

Los autores lo definen como una causa de ceguera que se puede evitar6: reconocerlo a tiempo es posible, porque la presión se mide. Si usas corticoides durante mucho tiempo y tienes glaucoma o una presión intraocular alta, es un dato que compartir tanto con quien los prescribe como con el oftalmólogo.

La revisión sobre los glaucomas por fármacos recuerda también que otros medicamentos, muy distintos entre sí, pueden desencadenar un ataque de glaucoma agudo en quien tiene ángulos estrechos7: hablamos de ello en el artículo sobre el glaucoma de ángulo cerrado.

Apnea del sueño y descanso

Quien ronca y tiene pausas de la respiración durante el sueño, el síndrome de apnea obstructiva, parece tener glaucoma con más frecuencia. Un metaanálisis de 2023 con 48 estudios encontró que, teniendo en cuenta la edad, el sexo y otras enfermedades como la hipertensión y la diabetes, las personas con apnea del sueño tenían una probabilidad de glaucoma más alta de hasta el 40 %8. Es un riesgo relativo, obtenido de estudios observacionales; los autores piden estudios que comprueben si tratar la apnea cambia la evolución del glaucoma8. Por ahora no lo sabemos.

Tabaco y otros temores

El tabaco hace daño a los ojos por muchas razones, pero el glaucoma de ángulo abierto no parece estar entre ellas. Un metaanálisis de 2026 con 26 estudios y casi 290.000 personas no encontró asociaciones entre el tabaco, actual o pasado, y el glaucoma de ángulo abierto; los autores recuerdan, sin embargo, que dejar de fumar sigue siendo una prioridad para la salud general y la de los ojos9. Encontrarás los demás efectos en el artículo sobre tabaco y ojos.

Cuándo comentarlo con el oftalmólogo

  • Si usas corticoides durante largos periodos, en cualquier forma, y tienes glaucoma o una presión intraocular alta6.
  • Si te han diagnosticado apnea del sueño: es un dato útil también para el oftalmólogo8.
  • Si practicas deportes de fuerza o yoga con posturas invertidas y tienes un glaucoma avanzado4,5.
  • De inmediato: ojo rojo y doloroso de repente, con dolor de cabeza y visión borrosa. Llama al 112 o acude a urgencias; encontrarás las demás señales en la página de urgencias.

Preguntas frecuentes

¿Quien tiene glaucoma puede tomar café?

En el gran estudio del UK Biobank el café no resultó asociado al glaucoma en conjunto; solo apareció un vínculo en las personas con una fuerte predisposición genética a una presión alta y con consumos elevados1. Un consumo muy alto de cafeína puede subir la presión de forma transitoria2: las cantidades son un tema que abordar con el oftalmólogo.

¿Con glaucoma se puede hacer deporte?

En general sí. El ejercicio aeróbico baja la presión a corto plazo3; los esfuerzos isométricos intensos y las posturas cabeza abajo pueden subirla4,5. En los juegos con pelota cuenta también protegerse de los golpes en el ojo5.

¿Las gotas de cortisona pueden provocar glaucoma?

Sí, sobre todo si se usan mucho tiempo: los corticoides son la causa principal de las formas de ángulo abierto provocadas por fármacos, y el riesgo depende del tipo, la vía de administración, la dosis y la duración6,7. Quien los usa durante largos periodos puede hablarlo con el médico y con el oftalmólogo.

¿Fumar empeora el glaucoma?

Un metaanálisis reciente no encontró un vínculo entre el tabaco y el glaucoma de ángulo abierto9. El tabaco sigue siendo, sin embargo, dañino para los ojos y para la salud de muchas otras maneras.

Con el glaucoma no hace falta renunciar a una vida normal: el café y la actividad física moderada no resultan un problema para la mayoría de las personas. Las precauciones reales son pocas y concretas, la cortisona a largo plazo en primer lugar, y el centro del tratamiento sigue siendo el mismo: una presión del ojo mantenida bajo control y revisiones periódicas.

Fuentes

  1. Kim J, Aschard H, Kang JH, Lentjes MAH, Do R, Wiggs JL, et al. Intraocular Pressure, Glaucoma, and Dietary Caffeine Consumption: A Gene-Diet Interaction Study from the UK Biobank. Ophthalmology. 2021;128(6):866-876. doi:10.1016/j.ophtha.2020.12.009 · PubMed 33333105 · PMC
  2. Bussel II, Aref AA. Dietary factors and the risk of glaucoma: a review. Ther Adv Chronic Dis. 2014;5(4):188-94. doi:10.1177/2040622314530181 · PubMed 24982753 · PMC
  3. Roddy G, Curnier D, Ellemberg D. Reductions in intraocular pressure after acute aerobic exercise: a meta-analysis. Clin J Sport Med. 2014;24(5):364-72. doi:10.1097/JSM.0000000000000073 · PubMed 24451699
  4. Li Y, Li S, Wang Y, Zhou J, Yang J, Ma J. Effects of isometric resistance exercise of the lower limbs on intraocular pressure and ocular perfusion pressure among healthy adults: A meta-analysis. J Fr Ophtalmol. 2021;44(10):1596-1604. doi:10.1016/j.jfo.2021.05.005 · PubMed 34454773
  5. Rüfer F. [Sport and Glaucoma]. Klin Monbl Augenheilkd. 2017;234(2):175-178. doi:10.1055/s-0042-119448 · PubMed 28086257
  6. Roberti G, Oddone F, Agnifili L, Katsanos A, Michelessi M, Mastropasqua L, et al. Steroid-induced glaucoma: Epidemiology, pathophysiology, and clinical management. Surv Ophthalmol. 2020;65(4):458-472. doi:10.1016/j.survophthal.2020.01.002 · PubMed 32057761
  7. Tripathi RC, Tripathi BJ, Haggerty C. Drug-induced glaucomas: mechanism and management. Drug Saf. 2003;26(11):749-67. doi:10.2165/00002018-200326110-00002 · PubMed 12908846
  8. Cheong AJY, Wang SKX, Woon CY, Yap KH, Ng KJY, Xu FWX, et al. Obstructive sleep apnoea and glaucoma: a systematic review and meta-analysis. Eye (Lond). 2023;37(15):3065-3083. doi:10.1038/s41433-023-02471-6 · PubMed 36977937 · PMC
  9. Ramji S, Daniel S, Ansari AS, Jackson TL, Alsaif A, Kailani O. Tobacco smoking is not associated with primary open-angle glaucoma: a systematic review and meta-analysis. Int Ophthalmol. 2026;46(1):96. doi:10.1007/s10792-026-03944-9 · PubMed 41627566 · PMC
  10. Jonas JB, Aung T, Bourne RR, Bron AM, Ritch R, Panda-Jonas S. Glaucoma. Lancet. 2017;390(10108):2183-2193. doi:10.1016/S0140-6736(17)31469-1 · PubMed 28577860

Los títulos de los estudios están en el idioma original de publicación. Los números de referencia del texto remiten a estas fuentes; los datos de las citas proceden de PubMed (National Library of Medicine).

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