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Conjuntivitis: ¿es contagiosa? Cuánto dura el contagio, en la escuela y en el trabajo

Una persona que se frota los ojos puede bastar para enfermar a la mitad de los residentes de un centro. Cómo se transmite la conjuntivitis, cuánto tiempo sigue el virus por ahí y qué funciona de verdad para frenarlo.

Por la redacciónActualizado el 10 min de lectura9 estudios y fuentes citadosTexto generado con IA
Ilustración El virus de la conjuntivitis pasa sobre todo del ojo enfermo a las manos, y de las manos a otro ojo. Lavarse a menudo las manos y desinfectar las superficies reduce su propagación.

Otoño de 1990, un centro de larga estancia con 120 camas. Una residente con demencia se frota a menudo los ojos y deambula por las habitaciones de los demás residentes. Tiene una conjuntivitis, pero nadie piensa en limitar sus desplazamientos. En las semanas siguientes, 47 de los 95 residentes de tres plantas enferman; en 38 de ellos los síntomas empiezan después de los suyos. El responsable es un adenovirus1.

Es un caso extremo, pero cuenta bien cómo se transmite la conjuntivitis infecciosa: a través de gestos cotidianos, manos que tocan los ojos y objetos que pasan de mano en mano. Y explica por qué, cuando un niño o un compañero tiene los ojos rojos, la pregunta «¿es contagiosa?» no es nada ociosa.

En resumen

  • Las conjuntivitis causadas por virus y bacterias son contagiosas; la alérgica no3.
  • La conjuntivitis viral por adenovirus, la más frecuente, se transmite sobre todo con las manos llevadas a los ojos, las secreciones, las gotitas respiratorias y el instrumental médico sin desinfectar2.
  • El virus puede persistir mucho tiempo: en un brote descrito en 2026 seguía detectándose en los ojos de profesionales sanitarios enfermos desde hacía más de tres semanas, y en 10 de las 16 superficies controladas4.
  • Lavarse a menudo las manos y desinfectar las superficies reduce la difusión: en un gran instituto oftalmológico, a un programa de higiene le siguieron brotes unas siete veces menos frecuentes5,6.
  • Sobre la vuelta a la escuela o al trabajo no existe una regla válida en todas partes; en las formas bacterianas los antibióticos permiten volver antes3.
En este artículo
  1. Conjuntivitis: cómo se transmite
  2. Cuánto dura el contagio
  3. Manos, toallas, superficies: qué cuenta
  4. En la escuela y en el trabajo: qué dicen los estudios
  5. La conjuntivitis alérgica no se transmite
  6. Preguntas frecuentes
  7. Fuentes

Conjuntivitis: cómo se transmite

Son contagiosas las conjuntivitis infecciosas, es decir, las causadas por virus o bacterias. La más frecuente es la causada por adenovirus, que una revisión de 2015 describe como altamente contagiosa2. Las vías de transmisión principales son cuatro: el contacto entre manos y ojos, las secreciones del ojo, las gotitas que emitimos al hablar o toser y, en las consultas, el contacto con el personal sanitario y con su instrumental2.

El mecanismo es sencillo. Quien tiene conjuntivitis se toca o se seca los ojos; el virus pasa a los dedos, luego a un pomo, una toalla, un mando a distancia; otra persona toca el mismo objeto y después se restriega los ojos. Por eso los brotes descritos en los estudios nacen a menudo allí donde los ojos de muchas personas son tocados por las mismas manos o por el mismo instrumental: servicios y consultas de oftalmología, centros para personas mayores1,2.

La queratoconjuntivitis epidémica, la forma más exigente de la infección por adenovirus, a veces da oleadas de casos. En Alemania, en los primeros ocho meses de 2010, se diagnosticaron 316 casos, un 300 % más que en los años anteriores7.

Cuánto dura el contagio

Aquí hay que ser honestos: no existe una cifra precisa válida para todos, y los estudios que han intentado medirlo son pequeños.

Un estudio publicado en 2021 siguió a 19 personas con conjuntivitis por adenovirus, controlando ambos ojos a lo largo del tiempo. Llaman la atención dos observaciones. La primera: el virus estaba presente también en la mayoría de los ojos que no habían desarrollado síntomas. La segunda: el decimoquinto día, en los ojos ya vueltos a la normalidad la cantidad de virus era mayor que en los que seguían inflamados. Los autores lo atribuyen a los colirios de cortisona, que hicieron desaparecer rápido los síntomas pero habrían alargado el periodo en que el virus se elimina8.

En un brote entre profesionales sanitarios de un hospital, descrito en 2026, la prueba molecular (la PCR) seguía encontrando el virus en personas que habían enfermado más de tres semanas antes4. Hay que precisar que la PCR detecta el material genético del virus y no mide directamente cuán contagiosa es una persona. El mensaje práctico, sin embargo, es claro: encontrarse mejor no significa necesariamente haber dejado de poder transmitir el virus.

También el paso de un ojo al otro es frecuente. Una revisión alemana describe la queratoconjuntivitis epidémica como una infección que suele empezar por un solo ojo, con sensación de cuerpo extraño, y en pocas horas o pocos días afecta a ambos7.

Manos, toallas, superficies: qué cuenta

Las investigaciones sobre los brotes muestran cuán tenaz es el virus sobre los objetos. En un servicio universitario de oftalmología se encontró ADN de adenovirus en el 81 % de las muestras tomadas de instrumental y superficies, a pesar de una desinfección cuidadosa; también algunos colirios de uso compartido estaban contaminados. Tras una segunda desinfección la proporción bajó al 38 %, y el brote solo se detuvo con el cierre del servicio y de la consulta, una limpieza reforzada y colirios monodosis para cada paciente9. En el brote descrito en 2026, una solución a base de cloro desinfectó rápidamente las superficies4.

Para las personas, la medida que indican las revisiones es una higiene personal rigurosa, empezando por el lavado frecuente de las manos6. Una revisión alemana añade la desinfección de las superficies7. En la práctica, higiene personal significa también no compartir toallas, fundas de almohada ni maquillaje de ojos: objetos que tocan las secreciones y que, como muestran las investigaciones sobre las superficies, pueden transportar el virus6,9.

El estudio

Catorce años de cifras en un instituto oftalmológico

Un gran instituto oftalmológico universitario comparó los brotes de queratoconjuntivitis epidémica ocurridos entre 1984 y 1991 con los ocurridos entre 1992 y 1997, tras la puesta en marcha de un programa permanente de control de infecciones. El programa preveía el control y el aislamiento de los pacientes sospechosos, el lavado de manos, la desinfección del instrumental, normas para la distribución de los colirios y el reposo laboral para los empleados contagiados. Los brotes pasaron de 3,89 a 0,54 por cada 100.000 visitas y los pacientes afectados de 54 a menos de 6 por cada 100.000 visitas. Es una comparación entre un antes y un después, no un ensayo aleatorizado: otros cambios ocurridos en esos mismos años podrían haber contribuido5.

En la escuela y en el trabajo: qué dicen los estudios

¿Cuándo se puede volver a la escuela o al trabajo? Las normas cambian de un país a otro, y a menudo de un centro escolar o una empresa a otro: conviene preguntar al médico cómo funciona donde vives y trabajas. Los estudios, sin embargo, ofrecen algunos puntos firmes.

El primero se refiere a la conjuntivitis bacteriana. Una revisión sistemática publicada en 2013 concluye que los antibióticos en colirio reducen su duración y permiten volver antes a la escuela o al trabajo, aunque recuerda que la mayoría de los casos no complicados se resuelve sola3. Sobre la duración del contagio en las formas bacterianas, en cambio, en las fuentes que hemos examinado no hay mediciones directas.

El segundo se refiere a quienes trabajan en estrecho contacto con personas frágiles. Los brotes más documentados afectan a hospitales y centros para personas mayores: en el brote descrito en 2026 enfermaron 12 profesionales, ocho en oftalmología y cuatro en la unidad de cuidados intensivos neonatales4. No es casual que el programa de higiene del instituto oftalmológico incluyera el reposo laboral para los empleados contagiados5. Para los más pequeños, que pasan los días en estrecho contacto, hablamos de ello en el artículo sobre la conjuntivitis en los niños.

La conjuntivitis alérgica no se transmite

La conjuntivitis alérgica es muy común, afecta hasta al 40 % de las personas, pero no es una infección: es una reacción del sistema inmunitario a sustancias como los pólenes, y no se puede pasar a nadie3. Su signo más típico es el picor. Si quieres entender mejor cómo se distinguen las diferentes formas, lo encontrarás todo en el artículo sobre la conjuntivitis viral, bacteriana o alérgica.

Cuándo comentarlo con el oftalmólogo

  • De inmediato, el mismo día: dolor fuerte en el ojo o visión que baja6. Si las molestias son intensas, llama al 112 o acude a urgencias; encontrarás las demás señales en la página de urgencias.
  • Si pasada la fase aguda la visión sigue nublada o la luz molesta mucho: en la queratoconjuntivitis epidémica pequeñas opacidades de la córnea pueden perturbar la visión incluso durante meses7.
  • Si trabajas en un hospital, en un centro para personas mayores o con recién nacidos: coméntalo con el médico para saber cuándo volver4,5.
  • Si la conjuntivitis afecta a un recién nacido, si llevas lentes de contacto o si tienes las defensas bajas3,6.

Preguntas frecuentes

¿Durante cuántos días es contagiosa la conjuntivitis?

No hay una cifra válida para todos. En la conjuntivitis por adenovirus el virus puede detectarse en los ojos incluso cuando los síntomas ya han pasado, en algunos casos durante más de tres semanas4,8. Son, sin embargo, estudios pequeños, y las pruebas usadas miden el material genético del virus, no directamente la contagiosidad.

Si tengo conjuntivitis en un ojo, ¿pasa también al otro?

A menudo sí. En la forma epidémica la infección suele empezar por un ojo y en pocas horas o pocos días afecta también al otro7; en un estudio el virus se encontró también en ojos que no tenían síntomas8.

¿Los colirios de cortisona hacen que el contagio pase antes?

No necesariamente, más bien al contrario. En un pequeño estudio los colirios de cortisona hicieron desaparecer rápido los síntomas, pero en los ojos tratados el virus parecía permanecer más tiempo8. Son fármacos que solo se usan por indicación del oftalmólogo.

La conjuntivitis infecciosa viaja en buena parte sobre las manos y los objetos. Es una buena noticia, porque quiere decir que los gestos sencillos, lavarse las manos, no compartir toallas, limpiar las superficies, son precisamente los que en los estudios marcan la diferencia.

Fuentes

  1. Buffington J, Chapman LE, Stobierski MG, Hierholzer JC, Gary HE, Guskey LE, et al. Epidemic keratoconjunctivitis in a chronic care facility: risk factors and measures for control. J Am Geriatr Soc. 1993;41(11):1177-81. doi:10.1111/j.1532-5415.1993.tb07299.x · PubMed 8227890
  2. Jhanji V, Chan TC, Li EY, Agarwal K, Vajpayee RB. Adenoviral keratoconjunctivitis. Surv Ophthalmol. 2015;60(5):435-43. doi:10.1016/j.survophthal.2015.04.001 · PubMed 26077630
  3. Azari AA, Barney NP. Conjunctivitis: a systematic review of diagnosis and treatment. JAMA. 2013;310(16):1721-9. doi:10.1001/jama.2013.280318 · PubMed 24150468 · PMC
  4. Memişoğlu F, Yilmaz ZB, Yakupoğulları Y, Toplu SA, Tanrıverdi ES, Cumurcu T, et al. Outbreak of adenovirus type-8 conjunctivitis among healthcare workers in the ophthalmology clinic of a tertiary hospital: Management and infection control measures. Am J Infect Control. 2026;54(5):485-489. doi:10.1016/j.ajic.2025.11.011 · PubMed 41242359
  5. Gottsch JD, Froggatt JW, Smith DM, Dwyer DM, Borenstein P, Karanfil LV, et al. Prevention and control of epidemic keratoconjunctivitis in a teaching eye institute. Ophthalmic Epidemiol. 1999;6(1):29-39. doi:10.1076/opep.6.1.29.1564 · PubMed 10384682
  6. Winters S, Frazier W, Winters J. Conjunctivitis: Diagnosis and Management. Am Fam Physician. 2024;110(2):134-144. PubMed 39172671
  7. Meyer-Rüsenberg B, Loderstädt U, Richard G, Kaulfers PM, Gesser C. Epidemic keratoconjunctivitis: the current situation and recommendations for prevention and treatment. Dtsch Arztebl Int. 2011;108(27):475-80. doi:10.3238/arztebl.2011.0475 · PubMed 21814523 · PMC
  8. Matsuura K, Terasaka Y, Miyazaki D, Shimizu Y, Inoue Y. Quantitative Investigation of Viral Load in Acute to Subacute Human Adenovirus Type 54 Conjunctivitis. Jpn J Infect Dis. 2021;74(6):567-569. doi:10.7883/yoken.JJID.2020.1019 · PubMed 33790064
  9. Hamada N, Gotoh K, Hara K, Iwahashi J, Imamura Y, Nakamura S, et al. Nosocomial outbreak of epidemic keratoconjunctivitis accompanying environmental contamination with adenoviruses. J Hosp Infect. 2008;68(3):262-8. doi:10.1016/j.jhin.2007.12.012 · PubMed 18289721

Los títulos de los estudios están en el idioma original de publicación. Los números de referencia del texto remiten a estas fuentes; los datos de las citas proceden de PubMed (National Library of Medicine).

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