Cuando la Luna empieza a cubrir el Sol, la luz del día cambia, las sombras se vuelven nítidas y dan ganas de alzar la mirada. Es el momento en que los oftalmólogos se preocupan. Mirar el Sol directamente, incluso cuando está en parte cubierto, puede dañar la retina, la fina capa de células del fondo del ojo que transforma la luz en imágenes. Y el daño no duele.
Se llama retinopatía solar, o retinopatía por eclipse cuando se origina así: una lesión de la mácula, la pequeña zona central de la retina que sirve para leer y reconocer los rostros, provocada por un proceso fotoquímico2. Saber cómo proteger los ojos del eclipse importa porque, una vez producido el daño, no existe un tratamiento de eficacia demostrada6.
En resumen
- Mirar el Sol durante un eclipse puede dañar la mácula, la parte central de la retina: es la retinopatía solar1,2.
- El daño no da dolor; los síntomas más comunes son una mancha o una zona borrosa en el centro de la vista y líneas que aparecen deformadas6.
- Tras el eclipse de 1999 en el Reino Unido se notificaron 70 casos; a los seis meses nadie refería ya una pérdida de la vista2.
- En otras series de casos, pequeñas manchas centrales permanecieron durante meses o años, incluso cuando la vista medida había vuelto a ser buena3,5,6.
- Las protecciones improvisadas no evitaron el daño en varios casos descritos: la prevención sigue siendo la herramienta principal1,3,4.
En este artículo
Qué es la retinopatía solar
La luz intensa del Sol, concentrada por el cristalino como por una lupa, llega a un punto preciso de la retina, la fóvea, en el centro de la mácula. Allí se encuentran los fotorreceptores que sirven para la visión más fina. Una revisión de 2018 describe el daño en las capas externas de la retina, es decir, en los fotorreceptores y en el epitelio pigmentario que los sostiene, y recuerda que afecta a menudo a personas jóvenes, con el cristalino todavía transparente, que han observado un eclipse1.
Para el diagnóstico la prueba más utilizada es la tomografía de coherencia óptica, la OCT, que muestra la lesión capa por capa incluso cuando la persona no recuerda haber mirado el Sol1.
Por qué no duele mientras ocurre
La retina no tiene receptores del dolor. Por eso el daño no se siente mientras ocurre: ni escozor, ni señal que empuje a apartar la mirada. Las molestias aparecen después, y son sobre todo una mancha oscura o borrosa en el centro del campo visual (los oftalmólogos la llaman escotoma), una vista nublada y líneas rectas que parecen torcidas6. Tras el eclipse de 1999 en el Reino Unido, la mitad de las personas afectadas acudió al oftalmólogo en un plazo de dos días2.
La extensión del daño depende también de cómo se haya mirado el Sol. En una serie de 21 casos seguidos en la India tras el eclipse de 1995, las lesiones en el centro de la retina estaban ligadas a la duración de la observación y a cuántas veces había mirado la persona4.
Qué vieron los médicos tras los eclipses
Los eclipses son eventos anunciados, y esto ha permitido a los médicos recoger los casos de forma sistemática.
El estudio
El eclipse de 1999 en el Reino Unido
Tras el eclipse total del 11 de agosto de 1999, los oftalmólogos británicos notificaron durante tres meses, de julio a septiembre, todos los casos de alteraciones visuales debidas a la observación del Sol, con un cuestionario inicial y otro a los seis meses. Se registraron 70 casos, con una edad media de 29,5 años; en el 84 % la mácula aparecía alterada en la primera visita. A los seis meses nadie refería ya una pérdida de la vista ni síntomas. Los autores atribuyen el número contenido de casos también a las campañas de información que habían precedido al eclipse2.
No todas las experiencias fueron tan favorables. En Polonia, tras el eclipse de 1996, 21 personas (33 ojos) fueron examinadas por alteraciones de la vista; todas tenían una pequeña mancha central y una vista reducida en la primera visita. De las 11 revisadas de nuevo, a las siete u ocho semanas diez ojos veían todavía 5/10 y dos menos de 2/10, y en todos ellos la pequeña mancha central persistía. Según los autores, mirar el eclipse puede causar daños irreversibles incluso usando protecciones rudimentarias3. Los autores subrayan que una vista que ha vuelto a la normalidad no significa necesariamente una recuperación completa, porque la mancha puede permanecer3.
Lo mismo se observa en los niños. En Australia, tres niños de 8, 10 y 11 años que habían mirado el Sol durante un eclipse parcial y el tránsito de Venus por delante del Sol, en 2012, presentaban daños evidentes en la OCT en todos los ojos afectados, incluso cuando la vista era normal; en algunos las alteraciones seguían presentes a los cinco meses5.
El panorama a largo plazo lo describe una serie irlandesa: cuatro mujeres jóvenes, siete ojos, seguidas durante casi seis años de media. La vista mejoró en todos los ojos, con una ganancia mediana de 12 letras en la tabla, pero los autores recogen también manchas centrales persistentes, a veces invalidantes6. Una revisión de 2018 lo resume así: la mayoría de las personas se recupera, pero una proporción significativa se queda con una vista reducida o con pequeñas manchas centrales de por vida1. Y el daño puede permanecer mucho tiempo sin nombre: en Dinamarca se describió el caso de una retinopatía por eclipse reconocida más de 30 años después8.
Un último dato ayuda a poner las cosas en proporción. En Estados Unidos, entre 2012 y 2024, en una base de datos de más de un millón de pacientes, se diagnosticaron 555 retinopatías solares, de media unas 45 al año, sin un aumento significativo en los años de los eclipses7. Es una enfermedad rara; pero es también, casi siempre, evitable.
Cómo proteger los ojos del eclipse
Las revisiones coinciden en un punto: la prevención pasa por la información y por la elección entre no mirar el Sol directamente o hacerlo con una protección adecuada1. Tras el eclipse de 1999 los autores británicos atribuyeron el número contenido de daños precisamente a las campañas de información2.
Qué es una protección adecuada lo dicen, por contraste, los casos descritos. En la India, 6 de las 21 personas con daños en la retina habían usado dispositivos para la observación, que no las habían protegido lo suficiente4; en Polonia el daño apareció a pesar de protecciones rudimentarias3. Vidrios ahumados, películas, gafas de sol o filtros improvisados no están pensados para mirar el Sol.
Existen, en cambio, filtros fabricados expresamente para la observación directa del Sol, conformes a una norma internacional específica, la ISO 12312-29, y métodos indirectos, como proyectar la imagen del Sol sobre una hoja a través de un pequeño orificio. Los prismáticos, los telescopios y las cámaras fotográficas concentran la luz: si se apuntan al Sol requieren un filtro solar montado delante del objetivo. Las gafas de sol sirven para la luz del día, y las contamos en el artículo sobre las gafas de sol.
Cuando un eclipse es visible desde Europa, aumentan la atención de los periódicos y la curiosidad, sobre todo entre los jóvenes. Los casos descritos en niños y adultos jóvenes1,5,6 son un buen motivo para hablar de ello antes, en casa y en el colegio.
Cuándo comentarlo con el oftalmólogo
- En los días posteriores a un eclipse: una mancha oscura o borrosa en el centro de la vista, líneas rectas que parecen torcidas, dificultad para leer. Son los síntomas típicos de la retinopatía solar: habla pronto con un oftalmólogo, que puede revisar la mácula con la OCT1,6.
- En los niños: el daño se encontró en la OCT incluso cuando la vista medida era normal5. Si un niño ha mirado el Sol, es un motivo para hablar con el oftalmólogo aunque no haya molestias evidentes.
- Llama al 112 o acude a urgencias ante una pérdida de la vista repentina e importante: encontrarás las demás señales en la página sobre las urgencias y en el artículo sobre la vista borrosa.
Preguntas frecuentes
¿Se puede mirar el eclipse con gafas de sol?
No: las gafas de sol sirven para la luz del día, no para mirar el Sol. En los casos descritos tras los eclipses, incluso quienes habían usado protecciones rudimentarias o dispositivos improvisados presentaron daños en la retina3,4.
¿Cuánto tiempo basta para dañar la retina mirando el Sol?
Los estudios que hemos leído no indican un umbral seguro. Muestran, sin embargo, que las lesiones eran más extensas cuando la observación había durado más y se había repetido4.
¿La retinopatía solar se pasa sola?
A menudo mejora: tras el eclipse de 1999 en el Reino Unido nadie refería síntomas a los seis meses2. En otros casos pequeñas manchas centrales permanecieron durante meses o años, incluso con una buena vista medida3,6.
¿Existe un tratamiento para la retinopatía solar?
No existe un tratamiento de eficacia demostrada: la vista puede mejorar sola, pero no siempre del todo6. Por eso las revisiones insisten en la prevención1.
Un eclipse es un espectáculo raro y merece la pena vivirlo. Los casos recogidos en los últimos treinta años dicen que el riesgo para la retina es real pero evitable: depende de cómo se mire, y de cuánto se haya hablado antes de ello1,2.
Fuentes
- Begaj T, Schaal S. Sunlight and ultraviolet radiation-pertinent retinal implications and current management. Surv Ophthalmol. 2018;63(2):174-192. doi:10.1016/j.survophthal.2017.09.002 · PubMed 28923583
- Michaelides M, Rajendram R, Marshall J, Keightley S. Eclipse retinopathy. Eye (Lond). 2001;15(Pt 2):148-51. doi:10.1038/eye.2001.49 · PubMed 11339579
- Kawa P, Mańkowska A, Mackiewicz J, Zagórski Z. [Solar retinopathy]. Klin Oczna. 1998;100(4):235-7. PubMed 9770984
- Verma L, Sharma N, Tewari HK, Gupta S. Retinopathy after solar eclipse, 1995. Natl Med J India. 1996;9(6):266-7. PubMed 9111785
- Gregory-Roberts E, Chen Y, Harper CA, Ong T, Maclean MA, Fagan XJ, et al. Solar retinopathy in children. J AAPOS. 2015;19(4):349-51. doi:10.1016/j.jaapos.2015.05.009 · PubMed 26239209
- Stephenson KAJ, Stephenson GR, Forristal MT, Moran S, O’Donoghue E. Long-term anatomical and functional findings of solar maculopathy. Ir J Med Sci. 2024;193(1):435-441. doi:10.1007/s11845-023-03434-2 · PubMed 37380832
- Dihan QA, Brown AD, Alshammari N, Shakarchi AF, Chauhan MZ, Sallam AB. Eye on the Eclipse: Demographic Trends in Solar Retinopathy From 2012 to 2024. J Vitreoretin Dis. 2026. doi:10.1177/24741264261447500 · PubMed 42164909 · PMC
- Johannessen S, Høgsbro M. [Eclipse retinopathy]. Ugeskr Laeger. 2014;176(46). PubMed 25394922
- ISO. ISO 12312-2:2015 Eye and face protection — Sunglasses and related eyewear — Part 2: Filters for direct observation of the sun. 2015. iso.org
Los títulos de los estudios están en el idioma original de publicación. Los números de referencia del texto remiten a estas fuentes; los datos de las citas proceden de PubMed (National Library of Medicine).


